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Ciclo reproductivo de una pareja de Milanos negros (III)

Por Isabel Mayorga Navarro

El contenido de esta entrada ha sido recogido con la autorización de la autora de la fuente original que podeis consultar aquí.

Emocionante crecimiento de la prole

Con una tregua de mi presencia de cuatro días, cuando volví el cambio en los pollos era espectacular. Los dos hermanos mayores presentan ya el plumaje de un color marrón y negro muy contrastado y llamativo que destaca sobre el plumón blanco, teniendo en cuenta que su plumaje se completa a los 24-29 días, les falta poco para completarlo y el tercer hermano les seguirá muy de cerca. Son unos pollos sin problemas, han crecido bien cebados a la par y sin peligros naturales aparentes. Esto hace que se vean sanos y tranquilos, sin ninguna rivalidad fraternal que haga peligrar la vida del más pequeño como ocurre en algunos casos en esta especie en la se observa el fenómeno de cainismoentre los pollos, produciéndose la muerte del más débil, bien por escasez de comida o bien por haber demasiada diferencia de tiempo entre sus nacimientos.

21 de Mayo de 2016

La hembra ya no permanece en el nido, se aleja para cazar y vuelve con comida para sus polluelos. 

Las parejas de milano aún cuando están cazando guardan su nido y atacarán agresivamente a cualquier intruso. Y es justo lo que pude comprobar una tarde que intenté acercarme un poco más. Andrés y yo tuvimos que salir corriendo al ver como apareció la pareja en cuestión de segundos y como se lanzaban hacia nosotros pasando a tres metros escasos con esa velocidad que llevan que corta el aire, dejándonos claro que habíamos sobrepasado el límite. Desde luego, no volvería a ocurrir.

Algo está cambiado en la familia estos días. Solos en el nido, los pollos están pendientes de las llamadas continuas de los padres. Sobrevuelan el nido y les siguen atentos con la mirada. El macho ha entrado en escena y me ha dejado una interesante secuencia. Aparece con ramas que deja en el nido, parece insinuar al crecido pollo que se esconda, colocándole la rama encima, al irse, se lleva restos de alimentos, así mantiene a punto el nido sobrevolando una y otra vez. El vídeo está ralentizado y muy resumido, y sin la nitidez que me hubiera gustado.

 30 de mayo de 2016

La hembra que ahora descansa al sol, posada en una rama cerca, da el relevo al macho. Sin duda, el cuidado de los hijos para esta pareja, es cosa de dos.

Queda poco para cerrar el ciclo

Durante esta última semana del 23 al 30 de Mayor el plumaje de los vástagos se ha hecho cada vez más vistoso hasta sustituir por completo el plumón con el que nacieron.

Ahora es el macho el que sobrevuela a menudo el nido, repitiendo su llamada y controlando que no les falte nada a sus pollos, éstos son ya demasiado grandes y se pisan unos a otro para acomodarse y mientras se acicalan mientras desde ramas muy cercanas, su padre les vigila. 

 2 de Junio de 2016. Muy cerca del nido y muy cerca mía, dándome de nuevo, la oportunidad de grabarle así de bien

El tiempo de permanencia en el nido de los pollos de esta especie es de entre 40 y 60 días. Y los “míos” no iban a ser menos. Tengo los días contados para seguir fotografiando a los tres hermanos en el nido. Comenzarán en breve, uno tras otro, a echar el vuelo y dejar el nido vacío, momentos emocionantes que sin embargo me serán imposibles de presenciar a no ser que me petrificara en el lugar tal cual webcan. Aunque tengo que decir que casi me petrifico; en algunos casos llegué a estar inmóvil por más de 45 minutos, pasado ese tiempo más que levantarme era como si tuviera que arrancar raíces para poder moverme.

Una vez los jóvenes milanos echasen el vuelo, la aventura me iba a resultar desconcertante. Solo esperaba que eligieran para sus primeros vuelos la zona visible desde mi escondite y así poder ser testigo de otro de los momentos especiales y más emocionantes del ciclo.

Por otro lado no quise ir a diario porque la cercanía de mi presencia podía interferir en ellos o sus padres, que los controlan en todo momento y eso es algo que no quería ni debía permitirme.

Primeros vuelos

Durante dos semanas desde el 2 de Junio, los pollos iban cogiendo cada vez más fuerza para echar el vuelo por primera vez y comenzar su aventura de la vida en este mundo...

9 de Junio de 2016. Lo grabo comiendo aunque las ramas me impidieron enforcar bien

Cuando el día 16 de Junio fui, el nido lo habían adornado de nuevo y por completo con plásticos blancos (casi más del 50%). Quizás el revuelo provocado por los pollos ante una nueva situación sea la causa de esta intuitiva acción de los padres para protegerlos. Una buena pieza de presa también se podía ver, sin embargo era difícil ver a los hermanos, tumbados en la parte del nido donde las ramas de un árbol se anteponen en mi visión.

Después de esperar un buen rato, en el cual no había cambio alguno ni aparecían los padres, decidí marcharme. Es entonces cuando sorprendí al pollo posado en una de las ramas preferida de su padre con un resto de presa a su lado. Ni rastro de la pareja. Estaba inmóvil, con esa postura que adquiría en el nido cuando sus padres le avisaban de un peligro; impertérrito con la finalidad de camuflarse y pasar desapercibido. Mi presencia le había alertado y estaba atento a mis movimientos, era buen momento para dejarlos tranquilos. 

Su plumaje es con tonos oscuros y claros más contrastados durante el primer año hasta que adquiere el color de los adultos.

Pero al día siguiente me acerqué de nuevo llena de curiosidad.

Viernes, 17 de junio de 2016. Con sus nuevos plumajes quedan dos hermanos en el nido, aunque uno sea difícil verlo.

Me encontré con hermoso pero peligroso espectáculo, un aguilucho lagunero había irrumpido en el territorio de la familia y la pareja no dudaron en dejarle claro que se debía marchar de allí. El pollo inexperto estaba posado en algún lugar, siendo presa fácil si los padres no le defienden con garras y pico. Así lo hicieron al unísono. ¡Bello espectáculo natural!.

Arriba el aguilucho lagunero en pleno ataque a la hembra de milano.

Un aguilucho lagunero es la rapaz que salí a buscar el primer día que comenzó esta aventura. Como si de un aviso de la naturaleza se tratase, el ciclo estaba llegando a su fin, y solo me quedaba esperar unos días más hasta que simplemente desapareciesen. Ni un objetivo 500 mmm, ni una webcam,  cuando los animales en libertad deciden alejarse de tu vista, simplemente acaba el espectáculo. Ya me gustaría haberles puesto un chip-gps, ya que el haber estado 4 meses observándoles hace que se les quiera y se les quiera seguir la pista, pero me conformo con desearles que sobrevivan y les vaya muy bien, allá adónde vayan. La naturaleza lleva su propio ritmo alejado del ser humano o dicho de otro modo, el hombre se ha alejado del ritmo natural de la vida, intentado congelar todos los momentos en vez de fluir con ellos y aprender.

Últimos días del seguimiento​

En tan solo una semana, desde el día 17 que el primer pollo ya volaba, el nido se ha quedado vacío. Uno tras otro, los hermanos o hermanas, ya que no puedo saberlo, han echado a volar y ahora están adquiriendo destreza poco a poco, siempre acompañados de sus padres. El padre con dos de los pollos  están en la misma zona que siempre, la madre, con el tercer hermano más pequeño, vuelan por otra zona cercana.

Ya es complicado seguirlos, ya que se camuflan fácilmente y solo los puedo ver de vez en cuando, cuando alzan el vuelo. Se diferencian también de los adultos en el color de los ojos, igual que ocurre con otras muchas especies, tienen un tono grisáceo. Con el tiempo irá tornando hasta el amarillo característico de esta especie.

Totalmente satisfecha y feliz del final. Tres nuevos milanos negros sobrevuelan nuestro cielo con sus plumajes relucientes recién estrenados.

 

Ciclo reproductivo de un vistazo

El vital ciclo acaba definitivamente cuando los pollos bien entrenados por sus progenitores, ya saben volar y cazar. Después de casi dos meses de cuidado por parte de los padres en el nido, el cuidado de los juveniles va a disminuir rápidamente y hasta la necesidad de migrar. Es el final esperado.

Son los juveniles quienes deciden cuando van a abandonar la cálida y segura compañía de sus padres. Es entonces cuando simplemente, se alejan de ellos para comenzar su nueva vida, una vida que no estará exenta de dificultades y en la que irán aprendiendo los largos viajes que deben realizar para cumplir con sus destinos, años tras años, y que están marcados en sus genes.

No sabemos si la pareja echará de menos a su prole, pero lo que sí es seguro que el año que viene, comenzarán de nuevo el ciclo. Hay posibilidad de que vuelvan a su antiguo nido, quizás traigan con ellos nuevas parejas que les guste nuestro territorio y se queden... Quién sabe! Solo tenemos que esperar y lo sabremos.

Espero que os haya gustado la narración que he realizado de la historia y espero poder contar en algún otro momento otra historia natural de Ceuta.

En la siguiente imagen interactiva he marcado (puntos rojos) el resumen del seguimiento, he señalado los días más destacados del ciclo reproductivo (pasa el puntero por encima de ellos para ver la información de cada día). 

Las zonas coloreadas corresponden a los períodos de paso migratorio de mayor nº de individuos que se concentran en el paso, siendo el período de paso mucho más amplio ya que muchos ejemplares se pueden ver antes  después de esas fechas.

Les espera un largo y peligroso viaje por delante...

¡Mucha suerte!

Imagen de SeoCeuta

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